"El Mundial de Ojeda (XII)"
¡Qué semanita de Mundial nos espera!
Ya estamos en la verdad de las verdades. Ayer otra que se fue 'a la venta' después de hacer el palomo fue Inglaterra.
Desde luego, y visto lo visto, tenemos una oportunidad de oro para por lo menos plantarnos en semifinales, donde me temo que nos daremos o con el geriátrico mecánico argentino o con los jóvenes alemanes a los que ya le dimos para el pelo en la Eurocopa.
Pero cosas de la vida, si el otro día me encontré en los Caños de Meca a un hondureño, ayer me encontré con un ghanés que vendía correas, cinturones, relojes falsos y alguna que otra baratija por la playa de Valdelagrana.
El muchacho está contentísimo, porque hace unos días le dieron los papeles para poder residir unos meses más en nuestro país. Además, esta henchido de orgullo porque su Selección sigue dando morcilla en el Mundial y podría colarse en las 'semis' con un poquito de suerte.
¡Pese a que le hicimos la pelota, no hubo manera de que el tío nos dejara una imitación más baratita!
Y fíjense en mi tío Pepe como se descojona cuando dijo que el muchacho africano vendedor de cositas de piel, se parecía al que iba en el paso de la hermandad de la Constancia. No me digan que no; 'clavaíto'.
Ya les sigo contando. Y quiero que sepan algo: no hay nada que más me ponga que ver llorar a CR9 cuando termine el partido de mañana.
Sigo siendo pesimista... pero ¿por qué no?
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