...y la Virgen del Carmen volvió a su cita de cada 16 de julio...
Foto: Óscar Torres.
Ocurrió como siempre ocurre en Jerez cada 16 de julio, y ocurrió de nuevo junto a la Basílica del Carmen, y a partir de la caída de la tarde, allá por donde iba pasando la primera Virgen coronada de cuantas tenemos en Jerez.
Y es que por algo la Iglesia le concedió esta distinción en 1925, recogiendo una sincera y profunda devoción, la que ayer, otra vez, dio forma a una procesión que ayer, eso sí, notó demasiado que era viernes, lo que restó algo de público en relación, por ejemplo, al año pasado.
Aún así, mucha gente en la calle, otra vez, y algunos detalles para la reflexión, si ustedes nos lo permiten:
El primero, que a veces se pareció demasiado el cortejo al de Jesús Nazareno en la 'Madrugá', esto es, demasiada gente mayor formando la fila, y una sensación extraña de que ante la ausencia de juventud, este tipo de procesiones tienen los días contados.
El segundo, el que nos demostró que por mucha calidad que tenga la Banda de Tejera, que obviamente la tiene, a un recorrido de cuatro horitas no se le pueden 'regalar' tantas marchas a paso de tambor, máxime cuando hace tan sólo un mes, hemos visto como en la procesión de Minerva, las bandas que salieron no pararon de tocar en toda la mañana, y además con calidad similar. Ya está bien de tanto roneo musical. ¡No creen?
Y el tercero, y como ya venimos comentando hace unos días, es que no nos parece de recibo que la procesión tenga que modificar su itinerario un año sí y otro también, para que los ocupantes de la terraza de un bar, tengan sombrita durante los meses de verano. No, hombre no. Un toldo es justificable en la calle cuando de su sombra se benefician miles de presonas, y no unos pocos elegidos que se toman tranquilamente su cervecita al mediodía, mientras los que van andando a hacer sus cosas se fríen literlamente bajo el sol andaluz de este Jerez de nuestras carnes. Una vergüenza más en el currículum veraniego de nuestra ciudad. ¿O no?
Por lo demás, una tarde agradable y no muy calurosa, en la que pudimos disfrutar otra vez, de la más hermosa Virgen del Carmen de cuantas se veneran en España, y esto no lo decimos nosotros, sino los predicadores que año tras año ocupan cátedra sagrada en la Basílica.
Eso, por no hablarles de la corona...