"Falta mucho de iniciativa privada para la apertura de los templos al turismo"
Entrevista de DIARIO DE JEREZ a Enrique Soler Gil.
Este joven sacerdote acaba de ser nombrado delegado de Patrimonio, responsabilidad que asume con la solvencia de tener una formación universitaria acorde con la misión y que compatibiliza con su parroquia.
-¿Cuáles son las competencias de su delegación?
-Hasta ahora ha tenido varias etapas y denominaciones, en cada una de las cuales se ha querido plasmar la finalidad última para la que fue creada. Todos recordamos la comisión de Arte Sacro. En la actualidad se trata de una función delegada del obispo, con la que se intenta asesorar a las instituciones diocesanas sobre cuestiones de arte y conservación del patrimonio. La Iglesia tiene una responsabilidad social importante a la hora de conservar y poner en valor el patrimonio histórico recibido, pero también el arte tiene para la Iglesia una función didáctica -e incluso en ocasiones catequética- irrenunciable.
-Esta nueva responsabilidad está muy unida a su formación universitaria ¿Significa esto que le quiere dar un carácter más 'científico' al trabajo?
-Creo que a cada etapa le corresponde una sensibilidad, como ye he comentado antes, pero de todas formas nunca estuvo desvinculado, ni siquiera en nuestra diócesis, del ámbito académico. Siempre en sintonía con los ambientes académicos de la ciudad, claro está. Ahora bien, en la actualidad también la Historia del Arte se ha constituido como una disciplina muy variada, en la que se habla de cuestiones como la "gestión del patrimonio histórico-artístico" que hace unos años hubiera sido impensable. También hay que tener en cuenta que ahora se contemplan valores antropológicos, arqueológicos, sociológicos, etc. que nos ayudan a interpretar el arte en una clave nueva.
-¿Cómo evalúa el patrimonio de la diócesis?
-No puedo evitar una exclamación bíblica a la hora de evaluar el patrimonio de nuestra diócesis, nuestro lote y nuestra heredad son ciertamente hermosos. Tenemos prácticamente uno de los patrimonios histórico-artísticos más importantes del país. Varias de nuestras Iglesias, desempeñarían un magnífico papel catedralicio en muchas de las diócesis españolas. Pero aquí son "sólo parroquias". Y no me estoy refiriendo sólo a la cuestión del tamaño, sino también a la calidad y cantidad de objetos artísticos que las completan. Por lo tanto, podemos decir que hay mucho y muy bueno, aunque por desgracia, también extremadamente desconocido y hasta ahora poco estudiado. También hay que decir que se trata de un patrimonio muy bien cuidado en líneas generales, que haya alguna excepción sólo nos sirve para confirmar la tónica general.
-¿Cuáles son sus preocupaciones en su nueva competencia?
- A mi me preocupa ante todo la cuestión de la sensibilización y la formación. El arte no es, no debe ser, una realidad muerta. Tradicionalmente cuando una pieza entraba a formar parte de un museo, moría. Podemos comparar por ejemplo, entre una custodia expuesta en una sala de una Iglesia, catedral o museo diocesano, y la que pueda estar expuesta en un museo de Nueva York (como ocurre con alguna). Los días en que la custodia recupera su función… aunque sean pocos, no sólo es que se recupera el sentido para el que fue creada, es que además puedes sentir cómo la historia te está hablando a través del objeto. Y de eso creo que se trata, hacer que el arte nos hable, y el arte sacro nos hable de la fe de quienes lo crearon. Poder explicar el arte desde la fe, venciendo a la continua desacralización que intentan hacer con él en muchas ocasiones.
-La Catedral vive cambios que apuntan a más en cuanto a su configuración, como el nuevo museo ¿Qué más?
-Bueno tanto a nivel eclesiástico, así como desde la ley civil por la "ley de Catedrales", la Catedral tiene unas connotaciones únicas y singulares, desde el punto de vista cultural, pero también desde el religioso, teológico y litúrgico. El nuevo Cabildo se encarga de hacer funcionar a la catedral en todas esas facetas. Por mi parte sólo queda ponerme a disposición del Cabildo Catedral en lo que pudiera necesitar en la cuestión referente al patrimonio histórico artístico. En cuanto al museo es una necesidad desde muchos aspectos. Pero sería cuestión de subrayar desde la necesidad de una conservación idónea de las obras de arte existentes.
-Su Delegación tiene mucho que ver con las hermandades y sus estrenos, sobre lo que ha sido crítico en algunos de ellos. -La verdad es que a mí, personalmente hablando, me hubiera gustado haber sido más crítico. Me identifico más con las opiniones que dicen que he sido muy "blando". Es cierto. El arte sacro, incluyendo el de las cofradías, no debe ser una parafernalia vacía. La caridad pastoral también debe servir para estos casos. El "horror vacui" tan común en el mundo capillita no debe disimular la falta de conocimientos técnicos a menudo básicos, en los diseños de los objetos nuevos. Y las "invenciones febriles" no deben disimular la falta de creatividad. En general hay un agotamiento de formas, pero hay mundos por explorar todavía. Y no hay que olvidar que ética y estética deben caminar juntas. Otra cuestión es la falta de espiritualidad a la hora de encargar imágenes, incluidas por desgracia las titulares. La prisa se ha erigido en la peor de las consejeras. Algunas hermandades y agrupaciones parece que en vez de llevar a cabo imágenes, lo que quieren es hacer una "plantá" fallera, por las prisas y las calidades que quieren manejar. Y es una pena, porque en la actualidad hay un resurgimiento técnico importante, pero falta buscar un poco de unción sagrada. Esto lo digo en líneas generales, porque hay grandes ejemplos de todo lo contrario.
-Hablamos ahora de las iglesias como activo cultural y turístico ¿Cómo evalúa el trabajo de la apertura de los templos para los visitantes? ¿Encaja la creación de una ruta monumental? ¿En solitario o con el Ayuntamiento u otra administración o institución como aliados?
-Es un esfuerzo importante. Abrir los templos conlleva una serie de gastos considerables, y el visitante en nuestro país no siempre está dispuesto a pagar lo que vale. Valga un ejemplo: Recientemente viajé a la ciudad Condal donde reside buena parte de mi familia. La visita a la catedral costaba cinco euros, y todo el mundo se quejaba de lo caro que era. Sin embargo la visita al campo de fútbol del Barcelona costaba diecisiete euros. Nadie se quejó del precio. No establezco comparaciones entre sensibilidades culturales distintas, sería estúpido por mi parte, pero seguro que los gastos a la hora de establecer criterios de seguridad, apuesto a que eran más caros en el caso de la catedral. De todas maneras creo que en nuestro país falta mucho la ayuda de la iniciativa privada ¿quién se beneficia mayormente de la llegada de turistas? Debería haber mayor sensibilidad al respecto.
-¿Cómo compatibilizará su nueva misión con la de párroco con el templo parroquial aún por construir?
-En primer lugar con la ayuda de Dios, pues si el Señor no construye la casa en vano se cansan los albañiles, pero en principio los horarios no son tan incompatibles. Espero que no sea tan difícil eso. Al menos no tanto como lo de la construcción del templo, eso sí que es complicado especialmente en este tiempo. Pero confío en la Divina Providencia, y esto no lo digo por que quede bien. Dios siempre nos ayuda.