"Crónicas Toscanas (VI)" por Enrique Víctor de Mora
He tardado unos dias en reaparecer. La razon es que el viernes no vine por el despacho. Nos marchamos a Marina di Vecchiano, la playa de la que ya les hable, a disfrutar de una buena y larga jornada de playa. Desde las nueve menos cuarto de la manana hasta las seis y cuarto de la tarde. Como ya saben, aqui los horarios son distintos, y a las nueve de la manana ya esta la playa bastante animada.
No quiero que pase mas tiempo sin agradecer a Andres Canadas, animador polemista de este verano y titular de esta pagina, las fotos con las que ilustra mis cronicas, muy oportunas y logradas. Me acuerdo especialmente de èl rodeado como estoy de tanto arte, pintura y escultura. Andres, amigo, aparca por un momento la \"Auri Sacra Fames\" (maldita sed de oro) y vente a Pisa con nosotros.
A lo que iba. Volvimos a la playa y el sabado pasado a la sin par Florencia. Pudimos disfrutar de una agradable y pausada visita a San Lorenzo, y admiramos las maravillas que alberga. La innovacion Brunelleschiana del cimacio en sus columnas, el impresionante fresco del Il Bronzino que representa el martirio de San Lorenzo, el pulpito de Donatello, la tumba de Andrea Verrocchio para los hijos de Cosme de Medicis, y la tumba de este ultimo, en la piedra que sostiene el presbiterio, en la cripta de la iglesia. Alli reposa tambien, en una humilde y sencilla tumba acordonada en rojo, el genial Donatello. La unica pena es que, al ser sabado, estaba cerrada la Biblioteca Laurenziana, y no pudimos admirar la escalera, obra de Miguel Angel. Y como no, la Galeria della Academia y el David, la perla de Florencia, o mas bien una de tantas. Afortunadamente el calor habia remitido, y era mas agradable el paseo.
Poco a poco, el tiempo pasa, y los dias se suceden. Esta acabando nuestra estancia, y el jueves retornamos a Espana. Hoy, lunes, ha amanecido fresco, el calor se ha retirado un tanto, y las nubes cubren a ratos el cielo pisano. La ciudad parece mas en calma, pues desde mi ventana no oigo hoy el trasiego cotidiano. Puede ser la calma que preceda a la tempestad del turismo de agosto, y tambien que la vida en la universidad se va acabando hasta septiembre.
RITE CONFIRMATIS AUSPICIIS FELICIORE AEVO, leo desde mi ventana, en un trozo de la Chiesa di Santo Stefano. He mirado a mi alrededor, y he comenzado a echar de menos todo lo que me rodea. Este despacho con sus mesas llenas de libros, sus dos butacones de piel en la esquina, sus cajas de carton y la pizarra tras de mi, en la pared.
Vuelvo al trabajo. Manana sera la ultima cronica pisana. manana hablare del CRIBO, el alojamiento que ha constituido nuestro hogar este mes, y de sus regentes, la sin par familia Bollini.
HASTA MANANA. CARI SALUTI.